Ejes programáticos

ecoconsejero

1. Nueva política energética regional

Nuestra región genera más del doble de la energía eléctrica de la que consume, por lo que no necesita más proyectos contaminantes que deterioren nuestra calidad de vida o nuestros recursos naturales. Por lo tanto, debemos promover una cartera de proyectos basados en Energías Renovables no convencionales (ERNC) que cubra nuestro crecimiento y nos permita seguir entregando al resto del país excedentes en la misma proporción actual.

Para ello:

  1. Promoveremos la instalación de, al menos, 800 MW de ERNC al 2018, principalmente con energía eólica, mini-hidro y biomasa.
  2. Potenciaremos la generación distribuida, facilitando la instalación de generadores domiciliarios y Pymes en base a energía solar (térmica y eléctrica), eólica y biomasa.
  3. Generaremos una estrategia de Eficiencia Energética (EE), principalmente en los sectores industrial, forestal y agrícola.
  4. Facilitaremos exhaustivos estudios del potencial geotérmico de la región, de manera de poder contar con este tipo de energía en un futuro no muy lejano.

2. Uso Sustentable de la leña

La leña es un producto local y renovable que, bien utilizada, trae trabajo y calor para los hogares de nuestra región. Sin embargo, la leña húmeda y la proveniente de bosques sin planes de manejo certificados genera un gran daño, tanto a la salud de las personas que viven en las ciudades como al suelo que al quedar desnudo sufre erosión.

Por eso:

  1. Crearemos fondos municipales para generar un poder de compra y almacenamiento de leña de manera de abastecer a los servicios públicos (escuelas, hospitales, etc..) y poder entregar a precios razonables leña seca a los sectores más vulnerables.
  2. Profundizaremos el proceso de recambio de calefactores, de manera de llegar a un mayor porcentaje de la población.
  3. Fiscalizaremos en detalle el cumplimiento de las normas de aislación térmica (y acústica) en todos los proyectos con fondos estatales que se realicen en la región.

3. Fomento de la agricultura orgánica

Nuestro país posee una superficie cultivable relativamente pequeña comparada con vecinos como Argentina o Brasil y menor aún comparada con gigantes como EE.UU., Canadá ó China, por lo que intentar competir por cantidad con ellos es un absurdo. Es por ello que debemos fomentar una agricultura que nos diferencie del resto. Nuestras condiciones geográficas y climáticas de relativo aislamiento, nos entrega la posibilidad de vender productos sanos y no contaminados, productos 100% naturales.

Para ello:

  1. Estableceremos en los planes de desarrollo regional a toda la región como zona libre de Organismos Genéticamente modificados (OGM).
  2. Potenciaremos las líneas de apoyo a la agricultura orgánica campesina.
  3. Incluiremos en los criterios de selección de las licitaciones de compras de alimentos para establecimientos públicos la inocuidad alimentaria y la procedencia local.
  4. Fomentaremos la forestación con bosque nativo y su uso económico sustentable.
  5. Fortaleceremos la cooperatividad entre los pequeños productores, de manera de aprovechar economías de escala.
  6. Financiaremos una fuerte campaña de marketing en el exterior que sitúe a nuestra región como fuente de productos orgánicos.

4. Ciudades Verdes

La mayoría de nuestra población vive en ciudades y, por lo tanto, debemos poner especial énfasis en cómo las planificamos y las construimos. Lamentablemente, la planificamos urbana es un gran déficit en las políticas públicas de nuestro país y nuestra región no escapa a ello. La planificación urbana está entregada al mercado, con las empresas inmobiliarias a la cabeza, quienes sólo piensan en los beneficios monetarios de corto plazo, sin preocuparse por los temas de fondo que estructuran a una ciudad.

Debido a esto:

  1. Armonizaremos los planes reguladores Intercomunales con los comunales, de manera de construir de manera coherente nuestras ciudades.
  2. Fomentaremos el uso del transporte público, incluido el Biotren hasta Coronel, de manera que sea una alternativa real ante el trasporte privado.
  3. Promoveremos un fuerte plan de ciclovías urbanas y rurales, de manera de posicionar a la bicicleta como un medio de transporte y no sólo como un elemento recreativo.
  4. Junto con el fomento de la leña seca como medio de calefacción (descrito en un punto especial para ello) financiaremos los estudios necesarios para hacer realidad el concepto de “calefacción distrital” utilizada en los países nórdicos, especialmente pensada para condominios, bloques de edificios y urbanizaciones de alta densidad en general. Esto redundará en un mayor confort para las personas y en una mejor calidad del aire para nuestras ciudades.
  5. Cuidaremos con especial énfasis los pocos sitios urbanos que poseen nuestras ciudades que surgieron fruto de una verdadera planificación urbana y que hoy ven amenazada su armonía con proyectos fuera de todo lugar.

5. Aumento del valor agregado de nuestros productos

Si miramos nuestros principales productos regionales (Madera/Celulosa, pesca, metalmecánica y productos agrícolas) podemos constatar, al menos dos cosas: todos son commodities (productos indistinguibles de los realizados en otros lugares del mundo) y son prácticamente los mismos que producíamos hace 50 años.

Con modestas excepciones en la industrial forestal, que ha pasado de vender chips de madera a celulosa y algunos productos terminados y en la industria pesquera (de harina de pescado a pescado enlatado) nuestra canasta de productos continúa siendo básicamente la misma que hace muchos años y el valor agregado es escaso.

Por ello:

  1. Fomentaremos la articulación empresas/universidades con miras a la generación de nuevos productos, con mayor valor agregado.
  2. Posicionaremos a nuestra región como una zona de producción orgánica, que nos permita vender nuestros productos agrícolas en mercados más exigentes y de mejor retribución económica.
  3. Apoyaremos estudios para la reconversión de la industria metalmecánica hacia una producción de menor volumen pero mayor valor. Aceros especiales y materiales compuestos que se utilicen en las industrias minera y forestal.
  4. Ayudaremos a posicionar a nuestra región como centro de generación de conocimiento. El mayor aporte de valor en el siglo XXI vendrá dado por el conocimiento que seamos capaces de generar y retener. Nuestra región tiene todas las condiciones para jugar un rol importante en esta verdadera “industrial del conocimiento.”

Cero-CO2

PEV